Se acercan fechas de esas que llamamos "señaladas". Las señalamos porque nos empeñamos en reunirnos todos, alrededor de una mesa y saborear contundentes manjares, que actualmente, tenemos la oportunidad de degustar el resto del año.
He de admitir que las Navidades me gustan, aunque encontrarles la esencia, entre tanta compra , consumismo y bombillas, es difícil.
Mañana mi padre cumpliría 80 años, y en un día como hoy , 365 antes, se estaba debatiendo entre la vida y la muerte.
Esta mañana, desayunando con mi madre, ésta no ha podido reprimir las lágrimas por el dolor de la ausencia y del amargo recuerdo las Navidades pasadas en el hospital.
Por eso, aunque no apetezcan estas Fiestas a muchos, lo mejor que podemos hacer es saborearlas a nuestra manera, aprovechar para abrazarnos mucho y ,de los regalos, no hace falta preocuparse . Pasarlas en casa y con salud es el mejor regalo, os lo aseguro, no hay nada más triste que una Navidad hospitalaria, sin buenas perspectivas.
El tiempo, sin descanso, avanza, y va dejando en la cuneta a todos los que ya no están. Permanecerán en nuestra memoria sus palabras, sus enseñanzas, los momentos compartidos y los recuerdos de todas esas Navidades vividas de niños, adolescentes y mayores. Navidades en las que no vale la pena discutir, enfadarse o competir. Navidades para darnos las manos, mirarnos a los ojos y compartir, siempre a nuestra manera.
PD ¿Cómo se presentan estas Navidades?
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