martes, 25 de agosto de 2009

MUDANZAS


El otro día recordaba las mudanzas que a lo largo de mi vida he tenido que hacer...desmontar una vivienda remueve muchísimo, no nos damos ni cuenta de todo lo que vamos acumulando y nos vemos envueltos de repente en una espiral de objetos y de recuerdo que creías que no volverían jamás. Mi primera mudanza fue de casa de mis padres a nuestro primer apartamento, en la zona alta de Barcelona. Esa mudanza fue muy sencilla, no había nada que mudar, excepto la ropa y algunos libros, los muebles eran nuevos, menos dos de mi abuelo, y la ilusión te embarga ante tanto cambio, además la familia nos ayudó a dar ese paso, es una aventura que tarde o temprano debe comenzar. Me encantaba mi apartamento, la zona era genial y tenía un comedor enooormeeee, la pena es que trabajaba tanto que nunca estaba en casa, apenas iba a dormir y pasaba los fines de semana, eso sí...con el tiempo las cosas cambian y vamos evolucionando, nos damos cuenta que la vida que llevamos no nos satisface, llegan los hijos y quieres poder educarlos, estar con ellos. Tomamos una decisión, irnos a vivir al pueblo de mi madre, allí donde pasaba mis veranos y vivía mi abuela. Encontramos una pequeña, pequeñísima, casita rústica, en la misma calle de mi abuela y no lo pensamos dos veces:BORRÓN Y CUENTA NUEVA...La casa era muy diferente al pisito pijo de ciudad que dejábamos...todavía recuerdo la cara de los de la mudanza, no entendían el cambio, no comprendían que la casa era lo de menos...


En la casa había una terraza, allí celebramos muchas cenas y verbenas, teníamos un cuartito con una nevera y la lavadora, lo decoré y pinté todo yo misma, igual que el resto de la casa, porque ahora teníamos algo que viviendo en la ciudad no habíamos disfrutado nunca : TIEMPO


En un pueblo todo está cerca, los desplazamientos son casi inmediatos, hay aparcamiento delante de los sitios- como en las pelis- y tu stress se reduce en apenas dos semanas.

Fue algo duro acondicionar los muebles de Barcelona en la casita rústica, muchos no nos cabían y subir los electrodomésticos al cuartito de arriba fue una hazaña. Después vino lo divertido, encargar cortinas, hacer la chimenea - iba fenomenal, cocinábamos carne, pescado y en invierno cada tarde lo encendíamos como un ritual, hacía muchísima compañía- La mayoría de nuestros amigos nos visitaron y compartieron con nosotros, pero sé que en el fondo de su corazón no creían que dos urbanitas como nosotros resistiéramos la vida de "pueblo".


En ningún momento me arrepentí del cambio, vivía tan feliz en mi casita, en nuestro refugio, mi hija pasó los primeros cuatro años de su vida allí y adoraba la casa que poco a poco se nos fue quedando pequeña...No nos veíamos con fuerza de realizar la reforma necesaria que la casa necesitába así que lamentándolo muchísimo la pusimos a la venta.

La casa la compró una pareja encantadora, ellos sí han hecho la reforma y creo que les ha quedado muy bien, la casa por fuera sigue la misma línea pero han alzado un piso más...sé que serán muy felices allí, era una casa especial, con muy buenas vibraciones...


A nosotros el pueblo se nos hizo demasiado ruidoso, nos habíamos acostumbrado tanto a la tranquilidad que queríamos más...así que un día a través de un amigo supimos de unas casitas en el interior, al lado del campo. No tan cerca de la playa pero en una zona de olivos y viñas...cuando lo vimos pensamos "qué maravilla", pero no sabíamos si podríamos asumirlo económicamente. Supongo que cuando las cosas tienen que ser SON, y nuestro sueño se hizo posible con mucho esfuerzo. La casa tiene la medida ideal para nosotros y los nuestros, y el entorno es lo mejor, la primera foto que habéis visto es de la casa cuando la estaban acabando. Otra mudanza, ésta para mi fue la más dura. Tuvimos que recuperar algunos muebles de los de Barcelona que teníamos guardados, trasladar todo lo de la casita, reciclar muchísimas cosas.El tamaño cambiaba mucho, no teníamos ni sofa, ni mesa de comedor, ni sillas...pero poco a poco se fue llenando y decorando...en una casa nunca se acaba, siempre hay cosas que hacer. Es tan diferente a ese encantador apartamento en Barcelona...son tantos los recuerdos y vivencias que vas dejando en cada lugar ... Recuerdo la primera noche en la casa nueva, era enero, y todo estaba en cajas, habíamos encendido la caldera de la calefacción pero todo estaba frío...mi hija nos miraba malhumorada porque aunque su nueva habitación era la más grande , a ella le gustaba su casita, su pequeña habitación...porque en realidad la casa es lo de menos, es el amor de quienes la habitan lo que realmente cuenta.
Si queréis saber más cosas para mejorar y ayudar a vuestras mudanzas consultad deMudanzas.es
PD.- ¿Qué tal vuestras mudanzas???

10 comentarios:

  1. Has conseguído emocionarme y hacerme recordar algunas de mis mudanzas...
    he tenído mudanzas muy duras y tristes... pero también tuve una superemocionante!! ahora espero impaciente la mudanza de mi emancipación pero tal y como estan las cosas aun me queda...
    He vivído en muchos sitios distintos, en condiciones diferentes pero no me arrepiento de ninguna de mis mudanzas.

    Un beso!

    LaniñaMariposa.

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  2. Yo he hecho dos mudanzas en mi vida, y espero no hacer más porque las recuerdo con terror!! Tuvé cajas en medio hasta .. yo no sé cuánto tiempo....
    Pero me ha encantado darme un paseo por las tuyas..

    Un beso.

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  3. Uff… ¡qué recuerdos!...NO, qué me acabo de mudar hace un par de meses, así que todavía tengo caliente el tema.
    Recapitulando…me he mudado de morada en bastantes ocasiones a lo largo de mi vida, y desde que me independicé, puedo contabilizar unas cuantas ya. No soy sedentaria, qué digamos, quizás es un síntoma de búsqueda de tu lugar, o fruto de las casualidades o simplemente el anhelo de poder vivir en parajes distintos, no lo sé, sea como fuere, cada vez me cuestan más los cambios, (¡me hago mayor!), aunque echando la vista atrás sólo tengo gratos recuerdos de las vivencias acaecidas en cada uno de ellos, con mayor o menor fortuna en el resultado, más o menos singulares los hogares pero siempre emprendidos con mucha ilusión y disfrutando en particular de lo que me ofrecía cada uno de ellos.
    Ahora estoy aquí pero desconozco dónde estaré mañana, y la idea no me desagrada, ¡no aprendo!.
    Me ha gustado que hayas compartido algo tan íntimo como es el hogar.

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  4. Nunca me he mudado, nací en este piso de ciudad muy cerca del centro a cinco minutos de todo andando. Es pequeño pero nos hemos ido apañando. Eso sí, cada tiempo hago cambios en él. Es algo que necesito, no sé porqué.
    Muxuxxxxxx

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  5. Si a mi también me ha recordado mis traslados de la casa grande de mis padres, de la de mis abuelos, hasta llegar a mi piso para mi sola, tiene mucha carga de ternura .
    Bluess pues creo que acertaste, la casa me gusta mucho más, me encantan las casitas así, pero yo trabajo en la ciudad así que no más remedio...
    Es muy linda tu entrada y tú eres una chica muy tierna. Un beso.
    Gracias por tu recibimiento me emocionaste.

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  6. Nunca he tenido mudanzas pero con tu entrada me he ilustrado perfectamente, muy constructivo

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  7. Yo he realizado hasta la fecha 8 mudanzas y en distintos paises, lo que me llevo a crear un portal de mudanzas que estoy en arreglos todavía.

    Me gustaria tener un espacio donde la gente explicase sus experiencias.

    Saludos

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  8. hola Bluess

    este post desprende ternura, me ha encantado. Hay que ver cómo construímos nuestra pequeña vida adaptándola al lugar y tejiendo nuestro microcosmos más personal.

    Por cuestiones de estudio y de trabajo, hubo un tiempo que estuve de la Zeca a la Meca, con los mimbres de mi vida en dos maletas...sólo dos, alli iba mi universo más personal, que en cada lugar, en cada piso que habité tomo forma.
    Antes de marcharme y de cambiar de lugar, solía desprenderme de lo que, con el tiempo y por culpa del espacio, no tenía lugar en esas dos maletas... y por ahí fui dejando, para que me recordasen, libros, ropa, bisutería varia, discos, dibujos, etc....

    supongo que mi mudanza "definitiva" está por llegar, como muchas otras cosas en mi vida..... te prometo que si llega, (mientras estamos en esto del blogueo) vendré a contártelo.

    besos

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  9. Hola a tod@s, y GRACIAS GRACIAS GRACIAS, por compartir vuestras mudanzas conmigo, los cambios siempre provocan muchos sentimientos y revuelos internos, ha sido preciosos leer los vuestros.
    Introspección: BIENVENIDA y mil gracias por comentar, espero tus visitas y déjame que te diga que tu espacio es precioso. Un beso.
    Mudanzas: Gracias por pasarte, el motivo de tu blog es altamente útil y con tantas mudanzas no me extraña que lo abrieras, puedes ayudar muchísimo. Pondré una pequeña reseña visible en el post y si deseas compartir este espacio en el tuyo adelante...Un abrazo

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  10. Qué lindo poder mudarse a lugares tranquilos! Los pueblos son muy especiales! Lamentablemente por cuestiones de trabajo estamos los que tenemos que vivir si o si en la ciudad. Yo hace poco me mudé, por suerte con una empresa de mudanzas de Madrid muy buena, pero igualmente acomodar los muebles y acostumbrarse a un nuevo hogar siempre lleva tiempo y paciencia. Saludos.

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Si así lo sientes, comenta, me encanta leerte.