
Ún péndulo no se puede regalar, lo ves y te atrae. Lo coges de la cadena y le preguntas ¿quieres ser mi péndulo?. Esperas la respuesta. Un movimiento, una ligera vibración...empieza el contacto.
Péndulo ¿cómo dices Sí?. Unos segundos de espera y el péndulo realiza ese movimiento afirmativo...tu cara se ilumina, tú no mueves la mano, ni el brazo y el péndulo se agita...uau
Péndulo ¿cómo dices No? Segundos de reflexión y el péndulo se mueve de forma diferente a la anterior, no puedes creértelo, se está comunicando...¡vaya!
Pero, como no lo acabas de ver claro le preguntas ¿me llamo Pepita? y el péndulo responde con un NO....¿Cómo lo sabe?...y juegas con él al gato y al ratón, pero siempre te responde correctamente. ¿Brujería?....te ves como la bruja del bosque entre pócimas e inciensos.
Péndulo ¿mi marido me quiere?, y el péndulo tarda y tarda , no se mueve, ni dice sí, ni dice no....y esperas y finalmente gira en redondo...no dice nada.
Acaso porque el péndulo no quiere verte sufrir, gira y gira?
ResponderEliminarInteresante preguntemos al péndulo, tal vez, nos responda.
Besos!
joeeeeeeeeeeeee Bluess!!
ResponderEliminarnunca he tenido un péndulo en la mano, pero chica, esa experiencia no quiero perdérmela..... unas preguntitas si tendría para hacerle... jejeje si doy con uno, ya te contaré ya....
besos y feliz finde
Canto: Este péndulo es muy diplomático, jejeje...
ResponderEliminarCalpurnia: Ya me contarás ya....