martes, 20 de julio de 2010

EDAD DE ORO



No estoy pensando en los clásicos de la literatura española, ni nada parecido. Estos días de verano los estoy compartiendo con mi suegra, se instaló en casa hace unas tres semanas, en Barcelona es imposible soportar el calor.


Es curioso como la convivencia se ve afectada aunque sea una persona de la misma familia, la madre de tu marido, ya que siempre existe una escalera, unos peldaños que nos separan, somos de distinta generación.


Es curioso también observar cómo nieta y abuela conviven y comparten, me encanta verlas juntas, merendando, hablando, pero mi hija me dice ,divertida, que "parece que tengo dos madres en casa".


También me gusta observar a mi marido, intento dejarlos ratos solos, para que charlen de sus cosas, recuerden a su padre y marido que falleció ahora hace un año. Mi suegra de cada diez palabras que pronuncia, os prometo que, más de siete las dedica a su esposo fallecido.


En el aniversario de su muerte fuimos al cementerio y le dejamos unas flores, pero hacía tantísimo calor que nos fuimos desfallecidos, recordad que mi suegra estuvo en coma algo más de un mes este invierno y ha tardado muchísimo en recuperarse y, si tengo que ser absolutamente sincera, no se ha recuperado al 100%, tiene algunas secuelas añadidas al cáncer que padeció hace 10 años, debemos ir con mucho cuidado con los golpes de calor.


Creo que es muy importante vivir esta etapa con plena consciencia de lo que representa envejecer, ningún viejo se quiere llamar viejo, nadie desea ser anciano, pero creo que envejecer forma parte de una etapa de la vida que debería ser dulce pero que suele ser amarga porque la salud no responde.


Estoy aprendiendo un montón de cosas , me doy cuenta que soy súper joven, derrocho energía, y vale la pena que cuide mi cuerpo ya que es el chasis que me mantiene en este plano. Vale la pena que mi hija lo comparta conmigo, somos cómplices una vez más, y que recuerde que sus padres se hicieron cargo de sus mayores con amor y compromiso ya que es a ellos a quienes les debemos la vida.
Me gusta observar que a veces los mayores son como niños y no tenérselo en cuenta para nada, reírme con sus extravagancias, es un observar desde fuera, sin dejar que me afecte , porque puede convertirse en el trailer de una película de la que yo podría ser protagonista.

PD Prometo el texto de las viñas en próximo post, pero hoy necesitaba escribir este.

3 comentarios:

  1. Me encanta lo que dices en el último párrafo!.. es verdad que a veces nos hace falta ver las cosas "desde cerca" para darnos cuenta de muchas otras.... y aprender a valorar y dar importncia a cosas que, quizá, antes no lo hacíamos.

    Un beso fuerte!

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  2. Gracias Alma por estar ahí...sí a veces la vida nos manda mensajes alto y claro y nosotros no oímos ni vemos nada. Un besito niña guapa!

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  3. que entrada más bonita, yo no se que comentar ante esto, bueno sí, ole ole y ole!

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