miércoles, 29 de septiembre de 2010

DÍA EXTRAÑO....

Cuando me he levantado me he sentido rara, tenía la sensación que era domingo y me "estaba equivocando" al prepararme para ir a trabajar. Reinaba el silencio más absoluto y en la calle todo parecía "dormido". Al llegar al colegio esa sensación se hacía más grande, la avenida que, habitualmente está llena de niños, hoy estaba desierta, sólo un niño con cara de "trasnochao" caminaba resignado hacia el centro escolar. ¡Ni autocares había!!!!.

En el trabajo el día ha sido tranquilo, como uno normal, la cafetería estaba abierta, el quiosco, el Ayuntamiento, todo fluía al ritmo habitual de una mañana "de pueblo"...tranquilidad total, vaya.

Una vez a mi madre le pasó, se levantó un sábado pensando que era viernes, madrugó y cogió el autobús. Pensó que encontraba extraño que fuera tan vacío cuando, habitualmente, no podía ni sentarse y al llegar al trabajo se dio cuenta del día que era...mi madre es así de despistada, supongo que, por eso , yo soy todo lo contrario, demasiado organizada y metódica.

Así que esta tarde he decidido "hacer limpieza" de los altillos, aprovechando que mañana recogen los trastos viejos, he pensado: "Hoy es el día" y sí, nos hemos puesto "manos a la obra". Mi hija tiene en casa "un escondite", lo tenía lleno de juguetes a los que hace años que no juega. Mientras los colocaba en bolsas grandes de plástico iban desfilando las imágenes de las Navidades, los cumpleaños, los Santos, las vacaciones. He llenado un saco enorme de peluches con  los que no va a jugar nunca jamás: las súper nenas, Micky mouse , el gato Silvestre, Tweety, ositos de todos los tamaños y colores...todos han ido a parar al saco, ¿todos? NO, todos menos uno: Igor, ya sabéis el burrito amigo de Winnie de Pooh.  Me ha dicho que, ese, lo quería guardar. De pequeña no iba a ningún sitio sin su Igor, y cuando digo a ninguno es, ninguno. A veces si se iba a dormir a casa de los abuelos y  por despiste nos lo habíamos olvidado, teníamos que volver  a buscarlo...imposible dormir sin Igor.
Tampoco hemos tirado el caballito de madera, el primer regalo de los Reyes Magos, tenía 7 meses y quedó
Lamento la visión de la pierna del "jardinero"

extasiada al ver a ese caballo. Y de eso ya han pasado más de trece años.
Tampoco hemos tirado la casita de madera, con toda la familia, los muebles y complementos, ni "el juego de té" y la cocina de madera...demasiados buenos momentos con esos juguetes.

El escondite de mi hija ha quedado impecable, con los supervivientes de una época : su niñez.
Siempre quedan "supervivientes" de las épocas que vamos quemando. Objetos que nos recuerdan que hemos sido pequeños, adolescentes, jóvenes, treintañeros. Cosas que muchas veces conservamos porque nos las

regaló alguien especial, nos recuerdan un momento único o nos devuelven a instantes que han cambiado nuestra vida.  Yo conservo algunos de esos objetos, suelen ser pequeñas cosas, pero que no cambiaría por nada del mundo.

También hemos aprovechado para tirar zarrios de nuestro altillo, "andróminas" insulsas que vamos acumulando no sabemos porqué. Tenemos tanta tendencia a acumular, es horrible.
Me he sentido liberada al desprenderme de todas esas cosas pasadas, sin uso , sin sentido. Ahora ya puedo volverme a llenar con las nuevas, que cada vez son más seleccionadas, más cuidadosamente escogidas.  ¿Será la edad???

PD¿Cómo ha ido vuestro  día de huelga general???

1 comentario:

  1. Hola.
    Gracias por pasarte por mi blog,aunque a veces me cuesta tanto escribir..El tuyo tb lo había visto a través de Alma alguna vez que otra pero tengo tan poco tiempo que nunca comento.
    Me pasaré más a menudo.
    Un saludo

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