viernes, 1 de octubre de 2010

MANTENER EL RUMBO

He llegado a la conclusión que uno de los problemas del ser humano es su incapacidad de mantener la atención, de focalizar sus objetivos y deseos durante un tiempo considerable y natural. El tiempo natural para que ese deseo se haga realidad. Este hecho está en franca relación con el grado de paciencia de cada uno. Estoy convencida que uno de nuestros principales males es desear tenerlo todo al momento y que nuestros planes se ejecuten en un abrir y cerrar de ojos...como por si por mucho madrugar amaneciera más temprano o,  como si un embarazo, lo pudiéramos finiquitar en la mitad de tiempo.

Son malos momentos para las decisiones mantenidas en el tiempo y el espacio, para las rutas largas y finales felices. Empezamos teniendo un objetivo pero no luchamos por él, no lo perpetuamos , así que ,al final, en lugar de la avenida que nos habíamos propuesto recorrer, nos metemos por cualquier camino, lleno de matojos, lleno de senderos por los que quizás pensamos que llegaremos antes a la meta, y lo que nos sucede es exactamente todo lo contrario.

Ah, pero es que, después, nos quejamos. Sí, nos quejamos de que nada nos sale como teníamos previsto, que nuestros planes eran X y finalmente han sido Z, que teníamos un proyecto de vida y nada ha salido como soñábamos.

En mi trabajo, desgraciadamente, veo muchas personas con una idea clara y concisa, que entienden su hoja de ruta, pero que después de 45 días, máximo dos meses, al no ver resultados, ¡zas! abandonan la avenida, para meterse en ese otro camino, sin darse cuenta que casi estaban a punto de llegar, sin darse cuenta que abandonaron sólo a pocos metros del final.

Pero ¿cómo hacérselo entender sin frustrarte?, ¿cómo hacérselo entender y que se lo crean? ¿cómo demostrárselo ????

Al final, me doy cuenta que el camino es individual de cada uno, que seguramente se debe coger ese sendero lleno de matojos para apreciar y valorar que ,antes, se andaba por una avenida brillante y adoquinada.

Porque somos tan obtusos, que no nos damos cuenta de las cosas hasta que las experimentamos y, tenemos tantas dudas y miedos que nos obligamos a tomar caminos que, de otro modo, jamás habríamos ni siquiera contemplado.

Porque uno ve lo que quiere ver.
Me gusta pensar que siempre sale el SOL

7 comentarios:

  1. Uno ve lo que quiere ver, es una verdad como un templo.

    Al final resulta que nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. No tomar caminos equivocados implica no errar, pero errar es de humanos y caemos una y dos y tres veces en la misma piedra.

    No sé, pero con la cabeza en llamas no pueden tomarse decisiones muy acertadas. Si uno lleva una carga tremenda encima ha de saber apartar todo eso, aclarar la mente para tomar los mejores rumbos.
    Limpiar el campo de visión para poder ver con los ojos adecuados.

    Pero insisto, somos humanos y, a veces, el equipaje pesa demasiado.

    Besos.

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  2. Si Eric, tienes razón, a veces el equipaje pesa demasiado. Besos.

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  3. Esa es mi esperanza que siempre salga el sol que tanto tiempo llevo (valga la redundancia) esperando.
    Muxuxxxx

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  4. Amiga Bluess...maravillosa entrada...de las que me hubiera encantado escribir yo...Eso debe ser el camino de la madurez, del aprendizaje...Hasta que no asumimos que cada cual ha de tomar su propio sendero y que no podemos nada mas que influenciar (lo cual no siempre es positivo)...Durante años fui por vericuetos ...ahora voy por una bella alameda ... y ha sido gracias a oir a gente sabia como tu...pero eso no está al alcance de todo el mundo...no todo el mundo filtra igual...en fin , me enrollo...besos

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  5. MH: Es ley de la Naturaleza, siempre sale el sol, así que no esperes ni un minuto más y lánzate en su búsqueda....me encanta verte por aquí. Un besito.
    Sombra: Vas a hacer que me ruborice, pero tus palabras hoy son un gran regalo. Gracias por alegrarme el día. Un abrazo.

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  6. Hola Bluess, me ha ecantado tu post, este y todos, como siempre. Aunque sin apenas tiempo para comentar, te sigo leyendo cuando tengo un ratito.

    focalizar un objetivo y caminar sin desfallecer hacia él, es creer en uno mismo, eso no está exento de sacrificios y quizá algún que otro sinsabor, pero una vez que se consigue el objetivo, la sensación tiene que ser tan tan placentera y positiva.... que a por ello!! (en eso estoy esta temporada de ausencia)

    Un beso gigante

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  7. Calpurnia, qué alegría leerte y saberte por aquí. GRACIAS. Espero que el propósito que te has marcado se realice, TÚ PUEDES CON ESTO Y CON MÁS.
    Un beso enorme.

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Si así lo sientes, comenta, me encanta leerte.