martes, 5 de agosto de 2008

CALOR AFRICANO Y MATERNIDAD


Qué sofocante es el calor de estos últimos días...esta noche NO PODÍA DORMIR, y ¿qué pasa luego?, pues que estás.... agotada!!
Doy gracias a Sant Wi Fi, gracias a él puedo navegar por internet, actualizar mi blog, consultar mi mail desde el jardín, con la poquita de brisa que corre y rodeada de plantas y campo...así que no penséis que mi trabajo en el blog es fructífero, trabajo en mi blog porque es la excusa perfecta para disfrutar del jardín a esta hora, las 7.30 de la tarde.
Mañana mi hija se va de excursión con los casales de verano, y claro le he tenido que preparar la comida; como soy una "madre coraje" y quiero que mi hija coma sano, pues he hecho unos libritos de lomo , creo que en el resto de España les llamais San Jacobos (otro Santo a quien serle devota), pero los catalanes somos tan tacañitos que nos ahorramos el jamon dulce, ay! perdón el jamón de York. No sabéis cómo he sudado en la cocina rebozando los San Jacobos, coño!. Me pregunto porqué no soy como la mayoría de las madres que prepara un bocata chorizo y a correr. No, yo pienso: "Ya come el bocata del desayuno, para comer, un poquito de carne , unas patatitas y fruta de postre...." Después dicen que la maternidad lo cambia todo...qué listos!
Cuando no tenía a mi hija era libre como un pájaro, nadie dependía de mí. Llegaba de trabajar a la hora que podía, me ponía cómoda, si se terciaba llamaba a alguna amiga para quedar a cenar, o hacer un cine...no tenía hora de llegar, dormía de un tirón y por la mañana me despertaba y en lo único que pensaba era en lo qué me pondría de ropa ese día y en la agenda que me esperaba.
Amigos, ahora todo es diferente...tener una personita que depende de ti cambia de forma drástica tu vida, y ni cuento si tienes a más de una...yo no he sido tan valiente, o temeraria, o atrevida o animada....
Hay algunos momentos en los que echo de menos esa libertad, salvaje e inconsciente, el no sentir atadura alguna hacia nadie, pero por otro lado me pregunto cómo he podido vivir tantos años sin ella, sin su compañía, sin su sonrisa, sin su sentido del humor, sin sus besitos.
Tener un hijo sí que es una aventura salvaje...probadlo y ya me conteréis.

2 comentarios:

  1. pero qué guapaaaaaasss!! a mí que me enseñe tu hija a eso del patchwork, que desde que me leí un libro que un grupo de tías (unión familiar) hacía patchwork y les aparece una sobrina con mal de amores me he quedado enganchada (al patchwork, no al mal de amores, que también engancha...). a mí me da que no eres una catalana tacañita en la cuisine...a ver si me invitas a unos san jacobos y me sugieres por dónde perdernos (somos tres y gato) a un sitio con jardín, con brisa y una playa cerca. muy mona la colección de ropa interior (braguitas colgadas) pero no me pega....hihihihiii! estoy de holidays incluído blog pero blogeo y te leeeooo. many XX!

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  2. hola
    gracias por dejar tu mensaje
    claro que lloro y de qué modo,pero es que yo en general soy muy llorón,me emociono con nada,hoy ya me he dado mi ración viendo al mozo asturiano que nos dió la primera medalla de oro,la chica de esgrima que se dislocó el hombro y quería que se lo metieran,por la famila que se ha muerto en un accidente de coche,por imágenes de la ceremonia de apertura,yo es ver el telediario y se me afloja la lágrima de un modo...eso si el lagrimal lo tengo estupendo,ni colirio ni leches
    abrazo iluminado

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