martes, 3 de marzo de 2009

COMO HEMOS CAMBIADO...





He leído la última entrada de Eva, quería que la ayudáramos a decidir si hacer un "repito" a una cena de antiguos alumnos.

Justamente ayer mi marido tuvo una comida con un par de amigos a los que no veía desde hace veinte años y no volvió muy feliz. Se quedó con la misma duda que Eva, si se celebraba otro encuentro, no sabría si realmente le apetecería repetir.

Creo que con los recuerdos y las personas pasa lo mismo que con las conversaciones, se recuerdan sólo en parte y el tiempo les añade polvo. Además las personas que compartieron esa experiencia o conversación, seguro que recuerdan puntos a los que tú no les diste la más mínima importancia. Es divertido reunirse para montar el puzzle y cambiar de perspectiva.

Gracias a FaceBook a muchos nos entran ganas de curiosear, interesarse por la vida de aquellos que hubo un tiempo fueron parte esencial, o personajes que aderezaban nuestro día a día. Saber qué fue de aquel compañero con el que te sentabas en COU y compartías asignaturas como Historia del Arte, o de la amiga que desde Parvulos fue tu confidente, o de aquel primer amor que te robó el corazón y siempre dejó un poso en tu alma.

Tengo una amiga del cole que me llama todos los años por Navidad y por mi cumpleaños, y cuando lo hace, me siento como si "pasara revista" : "¿Y tus padres?, ¿y tu hermano?, ¿el trabajo, qué tal?, "¿te acuerdas de Fulanita?, pues se ha separado y..... no para de contarme cosas de los demás que a mi no me interesan mucho porque son personas del pasado a las que ya dejé atrás. Y mi amiga, la que me llama TODOS LOS AÑOS, es incapaz de entender que no quiero que me llame más, que yo no la he llamado desde que me vine a vivir al campo hace ya 10 años. Me harté de invitarla a mi nuevo hogar, me harté de pedirle que se viniera un día para conocer a mi hija, me harté de comprobar que no tenía un interés real por MI sino para contarle a otros qué era de mi vida porque, ahora sé que, no me creía capaz de sobrevivir en el campo, yo, la urbanita número uno. Pero supongo que "la puede " el morbo, ese cotilleo que no es interés sincero sino querer comparar para confirmar que su vida no ha ido tan mal, que quizás hay algunos que están peor.

Antes era de las que decía que la gente no cambia. Ahora pienso que sí, todos cambiamos, a bien o a mal , pero lo hacemos, ya no físicamente pero espiritualmente. A los veinte todos tenemos sueños, a los cuarenta nos damos cuenta que algunos ya no se van a cumplir o simplemente han fracasado, y retomar esas amistades aunque sea durante una noche te hace recordar que vale la pena seguir soñando.

8 comentarios:

  1. guauuuu bluess me he encantado tu entrada.
    Me consta que es de lo último de la temporada, las quedadas via facebook. Una amiga mía (es un poco demasié la tía) es una asidua "facebukera" no se le ocurrió otra cosa que la gran tontada de convocar en diciembre, uno de los días que caían entre los festivos, una fiestuki en su casa via facebook. Imagínate el percal, además de los que había invitado porque, de verdad, eran sus colegas, le picaron en la puerta un par de intrépidos facebukeros que se ve que no tenían nada mejor que hacer....Ni que decir tiene que no abrió, espero que escarmiente, porque tiene tela la cosa.
    Yo no tengo cuenta en Facebook, pese a la matraca que me dan para que me abra una.... y es por el tema ese del que tú hablas, no quiero que me contacten ni que sepa de mi quien a mi no me apetece, ni yo tampoco tengo mayor interés en cotillearle las fotos y la vida de nadie. Quien de verdad me importa sabe donde encontrame y viceversa.
    Sobre las reuniones esas de ex compañeros de curso... en fin no es algo que me entusiasme demasiado, así al mogollón. No tengo demasiada curiosidad, la verdad, de dar detalles de mi vida a gente como tu amiga cotilla y así. Quizá con el tiempo me haya vuelto más hermética, con respecto a lo de interactuar con la gente, y mira que rollo tengo para dar y tomar.

    Quien practica mucho lo de quedar con los compañeros de estudios, ultimamente, es mi padre, que año arriba año abajo, están todos al borde de la jubilación.... una locura... quedan por la mañana, hacen una ruta, comen se sacan fotos, hacen sobremesa y lo mejor de todo es..... el momento pastilla, tras la comida, todos, quien más, quien menos, saca su pastillero y se meten su dosis, se cuentan para que es cada una y cuantas toman al día......jajaja y en ese momento, les entra la depre a todos.... imagínate, se consuelan que por lo menos la van contando. También llega un poco hecho polvo, porque a la gente le van pesando los años, las enfermedades, incluso alguno se va muriendo... en fin.... ya ves

    Oye, porqué será que cada vez que entro en tu blog me enrrollo tanto tanto... va a ser que lo del cafecito nos iría bien, que digo un café, creo que a este ritmo, necesitamos todo lo que lleven las alforjas del burrito de Juan Valdés.

    BESOSSSSSSSSSSSSSSS

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  2. Calpurnia, qué comentario TAN CHULO. Lo de tu amiga , perdona, pero es de juzgado de guardia, suerte tuvo que no llegara a más la cosa. Tampoco tengo cuenta en FaceBook, me da un no sé qué, lo que tu bien dices, los que tienen real interés ya saben por donde me muevo. Y tu padre, qué divertido, lo del momento "pastillil". Mi suegro está en ese trance,creo que toma unas 32 pastis al día...sí ya sé, él es un milagro de la química. Mi padre es un poco raro y no se relaciona con nadie, así que lo sufre en silencio..jajaja.
    Creo que tú y yo acabaríamos con las existencias de un StarBucks. Un besote guapísima!

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  3. Yo he hablado de algo 'parecido' en mialacena, de todos modos yo soy de los que ven un sexy misteio al no saber. No me gusta el volver y si lo hago no paso revista.


    Un saludo

    PAZ

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  4. Es verdad, el no saber crea ese misterio tan sugerente y seductor..., pasar revista es horrible y poco saludable ¿verdad?
    Un abrazo, te leo siempre!!!

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  5. Cierto es que alguna gente necesita de la desgracia ajena para sentirse bien dentro de sus mediocres existencias.
    Da igual, toda esa gente, todos esos aburridos que se dedican a husmear en las vidas ajenas, haz y deshaz a tu antojo porque tu vida es tuya y no has de responder ante nadie más que ante tí.

    Por otro lado bluess, me inquieta esta afirmación: "A los veinte todos tenemos sueños, a los cuarenta nos damos cuenta que algunos ya no se van a cumplir o simplemente han fracasado".

    Más que nada porque hace poco pensé en escribir una entrada en la que quería comentar cómo la madurez hace que los sueños se apaguen. Durante mi infancia tuve infinidad de sueños, y con el paso de los años esa capacidad soñadora ha ido mermando. Temo a mi "yo" adulto, si todos sus sueños acaban naufragando.

    Un beso.

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  6. Eric, a los veinte eres inmortal e invencible, a los 40 estás en el Ecuador de tu vida...eso es así. A los 40 echas las vista atrás y ves quién eras y en qué te has convertido. En junio cumplo 44 y he llegado a la conclusión que soy MUY MUY JOVEN, que nunca es tarde para soñar y que a veces es necesario apearse para seguir avanzando, en el andén, aunque te sientas perdid@ y derrotad@ siempre hay un cabo al que agarrarse, el cabo que te conduce a tu niñ@ interior, a tu esencia. Una vez encuentras el camino a casa, la vida es pura magia...pura magia...

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  7. Hola Bluess!
    Hace poco más de 35 años concluímos la carrera y a "nuestro grupo" qué digo grupo, nuestra generación, le dio por reunirnos cada año pasados los 20; en 15 años asistí en cuatro ocasiones hasta darme cuenta que los temas de nuestras charlas eran precisamente los que expones en tu post...y sabes qué? también dejé de asistir.
    Algunas personas se enclochan con situaciones del pasado; para bien o para mal,en lo personal me agrada recordar lo pasado sin que esto me haga daño pero prefiero cerrar círculos y venga lo nuevo!
    Y sí cada día es una nueva oportunidad de vida, de ilusiones y de buscar nuestra realización como seres humanos, de continuar el camino llenos de esperanzas, perdón si me extendí.
    Un abrazo!

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  8. Canto, me ha encantado la expresión "enclocharse"...es muy descriptiva. Yo también creo que en la vida hay que ir cerrando etapas, recordando lo bueno, lo aprendido y con la mente muy abierta para estar siempre muy presente y disfrutar de la vida en todo su esplendor...Me encanta que os alarguéis, me gusta profundizar. Un beso muy grande.

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