viernes, 6 de marzo de 2009

REVIVAL







Con todas estas entradas un tanto "melancólicas" sobre el pasado, los recuerdos, las personas que hemos ido dejando atrás, los sueños perdidos y demás; llevo unos días que tengo flashes de cosas pasadas . A veces pienso que para avanzar, tenemos que ir cerrando etapas y una manera de hacerlo es recordar, extraer la enseñanza y dejar ir.
Ayer me acordaba que , aunque ahora es muy habitual ir a la gasolinera y ponerte la gasolina tú mismo , después de pagar el importe dentro de la tienda; antes eso no era así. Recuerdo que cuando trabajaba en un pueblo que se llama Montcada i Reixac, solía respostar en una gasolinera de la Vía Julia. Por aquel entonces se estaban construyendo las Rondas, las Olimpiadas se celebraban en el 92 y tenía que tomar un camino un tanto rocambolesco desde mi casa. Bueno, pues, ahora os reiréis algunos, las féminas no solíamos bajarnos del coche para repostar, nos quedábamos sentadas en el interior del vehículo, entregábamos las llaves al empleado y nos limitábamos a decir "llénelo". Yo solía ir corta de pasta y decía "póngame 1000", sí , me refería a las Pesetas, claro. Ésto era semanalmente. Empecé a notar que la gasolina en lugar de durarme una semana , me duraba de dos a tres días menos, lo noté enseguida, ya os he dicho que solía ir corta de pasta. Así que un día me fijé bien en lo que hacía el empleado, sin bajarme del coche. El hombre se ponía de tal forma que me tapaba el surtirdor y no podía ver los números ni del importe, ni de los litros. Le digo "oiga, ¿puede apartarse que no veo el surtidor?, nada, el tío como si oyera llover. Así que me salgo del coche y le grito "¿se quiere apartar del surtidor?". Y sí, el hombre me estaba poniendo 10,00 litros, que valían , no recuerdo, unas 800 pesetas...y le digo "¿Y eso?". "Perdón, me he confundido", y yo que en esa época iba un poco quemaílla "Sí, seguro, lleva un par de semanas confundiéndose...llame al encargado".

Os parecerá una chorrada, pero desde ese día, hice más caso a mi intuición y me quejo si algo no me parece correcto. Pensé que ese hombre seguro que había sisado el dinero a un montón de mujeres "despistadas" como yo.

Cuando se lo conté a mi padre, su reacción fue la típica suya "te lo tienes merecido, siempre tienes que comprobar y revisar el trabajo de los demás, deberías bajarte del coche, no entiendo esta costumbre de las mujeres"

Nunca más reposté estando dentro del coche...y ahora ni que quisiera podría seguir haciéndolo.

Y pensando en esa anécdota recordé el "ritual" de mi padre antes de salir de fin de semana. Íbamos a una gasolinera, que ahora no existe, són unas galerías comerciales, y ponía gasolina, comprobaba los neumáticos, y miraba el aceite, con esa varilla que limpiaba con un trapo...qué lejos me parece todo eso ahora. Yo era pequeña y lo observaba desde el interior del coche, siempre la misma rutina, siempre por el mismo orden, y me encantaba cuando a veces nos metíamos en el autolavado y observábamos como la espuma bañaba el auto y los mochos danzarines lo secaban al ritmo de la música que mi padre nos ponía en el coche.
PD ¿Algún revival que compartir?


8 comentarios:

  1. Decía La Mala que las palabras son como los testigos, se quedan mirando, se quedan diciendo. Una vida sola solo dura tiempo pero un lugar y un modo traen los recuerdos.

    Recuerdo cuando al salir del colegio me gustaba pillar un sangüich, un refresco, mi balón e irme a buscar a mis amiguetes para acercarnos a la plaza a jugar al balón.

    Aquella plaza era de gresite cyan y blanco. Tenía una parte central con asientos de cemento que servían para crear grandes jardineras que rebosaban de grama y flores de pascua, coronadas con grandes cipreses.

    En el centro de la plaza el piso era de tierra, y clavado en ella se encontraba un robot gigante, creanme, de hierro que servía de tobogán, columpio e incluso de fumadero de opio a los más mayores. Allí según la moda, la época o las ganas creábamos competiciones interbarriales de peonza, canicas y ahora me vienen a la cabeza cuando salieron los tazos de Matutano. ¡Qué tiempos!

    Mis amigos de entonces eran Antonio Angel, Emilio, David, José Antonio y alguno más que olvido. A todos les perdí el rastro hace años.

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  2. hola bluess
    mi revival tiene que ver con las música que suena hoy de fondo en mi blog, es el Arabesque nº 1 de Debussy. Cada vez que la escucho, inevitablemente, me viene a la cabeza un progarama de los 80 que había en tve que se llamaba El Planeta Imaginario, y que tenía esta melodía por cabecera. Claro está, en aquella época, no tenía ni puñetera idea de quien era el tal Debussy, fue más tarde cuando al estudiar hª de la música, até cabos...

    Recuerdo que me encantaba, me parecía un prólogo perfecto para volar a ese mundo imaginario.... mira que el programa era surrealista de caray, con la isla de los cuadrados, la presentadora se llamaba Flip y a veces salia encerrada en una tv, tenía un amigo invisible, dormía en una cama transparente....leía cuentos escritos también en libros transparentes...... recuerdo que a veces no entendia las historias que contaban de lo puro raras que eran.... pero conectaba con esa onda mágica de lo imaginario.......ay es que escucho esta música y
    me viene al paladar el sabor a nocilla de los bocadillos de las meriendas de entonces.....

    besosssssssssssssssssssss

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  3. Javier, recuerdo haber leído lo que me escribes en tu blog. Me pareció tan bonito el modo en el que lo expresabas...un poco como la canción de Amaral "Son mis amigos...."

    Calpurnia: Ese programa ¿qué años corrían???, yo ya no lo veía, pero me parece mágico, me da pena pensar lo horrible de la TV actual, por la tarde sólo hay programas de cotilleo o teleseries...que bueno , mucha magia no tienen. Lo de los bocadillos de nocilla lo he retomado, mi hija y yo siempre que podemos merendamos juntas y mmmm, la nocilla sabe a gloria!

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  4. Pues tengo muchos que contar,...ufff, a ver elegir uno es difícil pero bueno... Allá voy.
    Me viene a mi memoria cuando era pequeña y venía mi abuelo (materno) a casa de mis padres y nos llevaba a mi y a mis 2 hermanos a la montaña.
    Nos llevaba a un sitio donde habían caballos pastando y siempre me acordaré de la imagen de estar en un sitio alto y mi abuelo abrazándome y tener enfrente mio un caballo blanco precioso.
    Yo tendría unos 4 años y me acuerdo perfectamente. Creo que fue tan bonito el momento que aunque fuera tan pequeña guardé ese momento en "mi disco duro".
    Un besito Blues!!!

    P.D: Javier Illán habla sobre un robot gigante que había en una plaza,.....¿puede ser en Cornellà?
    Hummmm me suena ^^

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  5. Eva, qué bonito revival...suena precioso lo del caballo blanco, no me extraña que lo guardaras en el disco duro, jejeje...a ver si con Javier seréis vecinos ¿eh?Besos

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  6. Recuerdo que un día llegué a este blog, porque narraba la habilidad de una pequeña para hacer dos cosas a la vez...O me equivoco?
    Ya me dirás,
    Un beso!

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  7. exactamente lo publiqué en el blog unos dias antes, por eso era mi revival mas reciente hermana

    PAZ

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