jueves, 29 de enero de 2009

CALÇOTS...sin traducción

Como todos ya sabéis, y si no os lo cuento yo, los calçots son estos cebollotes que tenéis aquí, se les llaman calçots porque su nombre viene del verbo calçar (Calzar), ya que estas cebollas se van "calzando" a la tierra para así obtener el tamaño de largo y el grosor óptimo para poder ser llamados CALÇOTS. La ciudad por excelencia de estos cebollones es Valls y sus alrededores. Tenemos la inmensa suerte de vivir muy cerca, y hace ya algunos años, paseando por Valls entramos en una zapatería y le preguntamos al dependiente " Oye, ¿dónde coméis los calçots la gente de Valls? Y nos recomendó :
Cal Ganxo está en Masmolets y pertenece a una Casa Pairal del Siglo XVIII, y desde hace más de veinte años se dedican a hacer Calçotadas- en mi humilde opinión, LAS MEJORES DEL MUNDO- Sólo abren de noviembre a abril (al mediodía), la temporada del calçot.El lugar está rodeado de Viñas y del paisaje típico de la zona y el conjunto arquitectónico en general tiene muchísimo encanto.


Además los propietarios lo tienen muy cuidado y pueden acoger un montón de gente, sobretodo grupos numerosos. La calçotada es divertidísima comerla con mucha gente. El ritual de ir "pelando" las cebollas y mojarlas en la salsa , a mi entender es muy erótico, y siempre surgen los comentarios picantones: "que si no se me pela", " que si la tengo tierna" "que si la remojo o no la remojo"....Además para comértelos se utiliza un babero, un pitet, en catalán y la guasa está garantizada.



´
La entrada del restaurante es muy bonita, tiene varios espacios con arcadas y muretes, adornados con herramientas del campo de hierro forjado.


La decoración es muy rústica, al estilo : Masía, en los sitios de Calçotades no pueden faltar grandes espacios para lavarse las manos...te quedan negras "de tanto pelar" calçots


Tampoco pueden faltar la tejas, les teules, en catalán,
aquí es donde te sirven los calçots ya que conservan muy bien su calor .






Podéis ver qué comedores tan acogedores, pueden ser de varias mesas y también privados, la decoración es la típica de Masia Catalana.








Fijaos en el "trinxant", ese mueble de la izquierda con el espejo, en todas las casas había uno para poner la vajilla buena y la cubertería.
Pero si eres afortunado puedes comer en el Celler, la zona en la que preparaban el vino y el aceite y en la que compartes espacio con una prensa preciosa...

La zona exterior, con más comedores, el muro de piedra seca es muy frecuente en el campo catalán.


Los protagonistas de la fiesta, los calçots. Como es la época de la poda de las cepas, se utilizan las ramas de sarmiento para cocer las cebollas, deben cocerse al fuego vivo, y después se colocan en paquetitos de papel de periódico y dentro de una caja , para que con su propio calor se acaben de cocer por dentro. Los calçots del otro día estaban tiernecitos, y dulces...una delícia.
De segundo plato, y después de comer tantas tejas de calçots como quieras, te sirven carne a la brasa con all i oli y mongetes secas (aquí las hacen de muerte, de verdad) y alcachofitas a la brasa....
luego te sirven la carne con unas brasas debajo para que esté calentita, rica, rica, rica....







Algunos después de los calçots ya no podían más y han preferido un plato "ligerito": botifarrons amb seques i carxofes...ya veis la foto , sobra cualquier traducción, ¿verdad?
















La salsa de Cal Ganxo tiene la textura perfecta para "sucar" el calçot, es que la salsa es el quid de la cuestión....
Los postres, no podía ser de otro modo: Naranja y Crema Catalana mmmmmm

PD.La anécdota del día, algo que nunca había presenciado en directo. En la mesa al lado de la nuestra : Dos Señores, poniéndose las botas, comiendo a "toda leche", y súper exigentes con la camarera "trae pan tostado, y tomates y ajos", "trae más carne", los tíos ni se levantan a lavarse las manos entre plato y plato, con todas las manos negras cogen el porrón y dale al vino, la botella de cava al completo...nos los mirábamos y decíamos "ala este par qué a gusto se están poniendo"... y claro los tíos exclaman "sí ,tomaremos café, dos cafés!", y los cafés se han quedado encima de la mesa, y ellos han desaparecido protagonizando el "Sin Pa" más descarado de la historia de los cebollones. ¡Acojonante!. Ni os cuento la cara de pasmo de la camarera.

7 comentarios:

  1. Me lo he pasado bomba con toda la historia y las fotos me encantan.
    Había visto un reportaje en la televisión balear porque también lo hacen en algunas partes,supongo que se juntarán unos cuantos catalanes o quizá os han copiado la tradición,no sé pero disfruté viéndolo como ahora con tu reportaje,son enormes,yo no creo que pasara de uno y lo del pitet es muy divertido porque son unos baberos grandes ¿o lo recuerdo mal?
    Ese restaurante me gusta muchísimo,aquí los cellers también se convierten en restaurantes,he disfrutado mucho comiendo y cenando en ellos cuando salíamos en familia mi marido,mis hijos y yo,siempre tenían la sillita alta para el pequeño.Son comidas tradicionales riquísimas.
    Y qué poca vergüenza la de esos dos,apiporrarse de comida y marcharse de esa manera.Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Me alegro que te lo hayas pasado bien Tere. Sí son tradiciones que se disfrutan en familia. Me encanta pasearme por tu blog, pero me cuesta poner comentarios, creo que mi ordenador va muy lento o yo que lo hago mal...pero te leo y me encanta, tu hijo parece encantador y muy creativo. Un beso grande!

    ResponderEliminar
  3. HOLA Bluess que bueno que bonito y que hambre me ha entrado!!!
    Me ha encantado como lo has contado.
    Me ha gustado especialmente el detalle de las tejas paras servir y lo de lavarse las manos tras comerse los calçots, la pila es preciosa, por cierto, lo mismo que todo el restaurante, resulta superacogedor.
    Oye vaya pájaros, hacerse un "sin pa" asi by the face....

    me voy pitando a cenar me ha entrado hambre!!! lo peor de todo es que sigo con mi régimen postnavideño... un caldito de pescado y un yogur.... si es que así no se puede!!!

    besos

    ResponderEliminar
  4. EEEEmmmmm, que bons!!! que buenos!!!
    Como me gustan los calçots, me puedo comer 50 calçots, si, si se lo que me digo y quedarme con mas ganas, es un vicio, que rico!!! y me sientan bien...

    Pero eso de comer así en plan ensuciarte las manos es divertido...

    ResponderEliminar
  5. Dice Telepizza que el secreto está en la masa, pues en los calçots (como bien dices) el se creto está en la salsa.
    ¿Los has probado rebozados? Están de muerrrrte, yo los comí en Tarragona en Bonastre (creo), en un sitio que se llama Les Moreres.
    Por cierto, no veas que morro los del Sinpa, no? La gente da asquito.
    Un besote guapa ;)

    ResponderEliminar
  6. Calpurnia,esta primavera te tendrás que sacudir todos los moscones que te caerán encima si te pones tan guapa con la súper dieta....pero los calçots no engordan!!!!
    Vicky: Te tendrás que presentar al concurso de comedores de calçots que se celebra en Valls, jajajaja, te confieso, nos comimos 4 teules de calçots...Déu n'hi do!
    Eva: Rebozados están súper buenos, los comí hace tiempo en el Restaurante l'Estevet de Barcelona, mmmmm, y en crema tipo sopa con un poco de aceite de romesco están ricos ricos.

    Besos a las tres! Feliz fin de semana!!

    ResponderEliminar
  7. Leyendo entre líneas tomo nota del consejo: después de tan copiosa especialidad iniciar un largo recorrido por la masía, escalera arriba y abajo, entrando por todos lados para digerir la comida. Y se recomienda ir haciendo fotos para poder alejarse siempre un poco más que cualquier otro en busca del mejor encuadre artístico y poder expulsar algún que otro pedito... efecto directo se este gran manjar, por lo que se aconseja quedar directamente en el lugar para no tener que volver en el coche con alguién más.
    Pero lo mejor de lo mejor es el perfume de calçot mientras se cocina, ¿a qué si?

    ResponderEliminar

Si así lo sientes, comenta, me encanta leerte.